jueves, 5 de julio de 2012

Técnica: Uso general de una camilla de rescate en maniobras de altura




Nosotros definimos a una evacuación en altura como una situación donde el ángulo de elevación es tan empinado que el peso total de la camilla, la victima y el operador son soportados enteramente por la cuerda utilizada. Algunas veces llamada evacuaciones verticales, las evacuaciones en altura son utilizadas en acantilados, en paredes totalmente verticales tanto en la montaña como a nivel urbano en un edificio u otras estructuras similares. 

Para el confort de la victima y para un mejor control de la camilla, este tipo de evacuaciones suelen ser colocando la camilla en posición horizontal aunque algunas veces debiendo pasar por lugares estrechos, tendidos de cables, fisuras en la roca o bien la gran posibilidad de desprendimientos de esta, pueden requerir que la camilla sea puesta en forma vertical o ¨en línea¨ con la cuerda y a veces operadores adicionales pueden ser necesitados para maniobrar éstas en situaciones complicadas.

Una evacuación con un bajo ángulo de elevación es algunas veces llamado ¨evacuación en colina¨  ¨A 45° grados¨ o de bajo nivel, no tiene el suficiente ángulo de empinación para que la camilla cuelgue de la cuerda. 

Los operadores son los que más sostienen el peso de la camilla, pero igualmente un sistema de cuerdas se necesita para mover a ésta y los operadores en ese terreno empinado. Para acomodar operadores extra, la camilla es conectada en la zona de la cabeza de la misma, así la misma esta en línea con la dirección del recorrido. Esta técnica suele utilizarse en pequeños barrancos o pendientes, para evacuar victimas generalmente encontradas a los costados de un camino o una ruta durante accidentes viales; como así también en algunas situaciones en colinas o laderas de una montaña.

Ahora; como hace un rescatista para determinar que situación requiere de una evacuación en altura  o de bajo nivel? En terreno solido, la línea que divide los 60° grados desde el terreno horizontal suele ser la que ya hace que una camilla se encuentre totalmente suspendida del sistema, sin embargo dependiendo del terreno, puede ser una graduación menor si éste esta suelto o resbaladizo. En una evacuación muy larga, seguramente la camilla deberá llegar hasta un anclaje intermedio (por ejemplo en una colina) en el largo del trayecto y luego cambiar de cuerda hasta el siguiente anclaje superior.

Nosotros nos referimos a estos dos tipos de evacuación vertical o de bajo nivel como ¨rescate técnico¨, ya que técnicas de rescate con cuerdas deben ser utilizadas para mover y dar seguridad a la camilla. Un acarreo que mayormente confía el peso de la camilla en un grupo de operadores para transportar el peso y proveen solo movimiento  de la misma, no es un rescate técnico. De cualquier manera, una cuerda de seguridad podría ser empleada para en una evacuación no técnica para atajar a esta en caso de que los operadores pierdan el control. Las condiciones del terreno también determinan el tipo de evacuación. Cuanto mas difícil sea caminar en el, mas conveniente será colocar un sistema de cuerdas.

En una evacuación de bajo nivel, los operadores solo acompañan la camilla mientras llevan su peso, pero debido a que es un terreno vertical, el sistema de izado ayuda a estos y a la camilla a mantener un punto de estabilidad y control durante el movimiento de la misma. Si la situación es contraria y se debe descender con una camilla, los operadores la levantan y empujan hacia abajo de la colina. En vez de atar la cuerda principal directamente en la camilla, nosotros preferimos colocar en la zona de la cabeza de la misma una cinta tubular o cordín en forma de triangulo de fuerza y de allí colocar una cuerda. Esto hace que la camilla posea más estabilidad y control.

Los operadores deben colocarse a los lados conectándose con sus auto-seguros, cinta de pic-off, cordín, o cinta tubular desde sus arneses a la camilla. Es importante nunca conectarse directamente a la camilla con el mosquetón principal del arnés, ya que ante un resbalón o caída (al estar tan próximo a la camilla), seguramente usted arrastrara a la misma durante la caída. Lo mejor es conectarse de la manera mencionada y tener más flexibilidad entre la camilla y usted.

Un detalle importantísimo, es conocer los alcances de su camilla, la cual debe ser apta para maniobras en altura. Hemos visto a través de los años que algunas personas utilizan camillas plásticas o tablas de inmovilización espinal para estos trabajos. Si bien algunas poseen una resistencia nominal importante, debe usted recordar que el fabricante se refiere a toda la fuerza estructural que ésta resiste con un victima, en izada como mínimo en 4 puntos distantes de la camilla para repartir su peso. Si usted ata una cuerda o una cinta en forma de triangulo de fuerza y alguno de los operadores cae, es posible que esos dos puntos de anclaje plásticos de la camilla  estén soportando fácilmente mas de 600kg de peso, para lo cual no fue diseñada. Esto es un error muy común…

Otro dato importante, es que la victima debe esta en todos los casos bien empaquetada para inmovilizarla e impedir un deslizamiento o pérdida de la misma en un caso de deslizamiento, desbalance o caída de la camilla durante el recorrido.

Una pregunta frecuente en casos de evacuación vertical o de bajo nivel, es el caso de que la victima entre en paro cardiorrespiratorio, si es necesario colocar a un rescatista arriba de la camilla?. Existen escuelas  e instructores que enseñan y entrenan a sus operadores para que uno de ellos suba por sobre la camilla y realice una maniobra completa de RCP. En este caso:
  1. Cualquier operador que realice compresiones torácicas arriba de una camilla, sea esta suspendida en una evacuación de altura o en una de bajo nivel, no logra comprimir correctamente debido a la absorción del sistema vertical o de los operadores que acompañan a ésta cuando  se realiza la compresión torácica.
  2. Si llevar una camilla a mano en terreno elevado ya infiere un gran esfuerzo físico por parte de los operadores, imagínese lo que será llevar el peso de una victima y de un socorrista o rescatista arriba de ésta mientras realiza las compresiones?
En cualquier caso esta ¨técnica¨ es un disparate. Si una victima entra en paro cardiorrespiratorio durante la maniobra, lo mejor será acelerar el proceso de izado o descenso de la misma para que esta pueda ser correctamente atendida o trasladada con urgencia y de ninguna manera intervenir perdiendo un valioso tiempo durante la maniobra de rescate, exceptuando que las condiciones del terreno (en evacuaciones de bajo nivel solamente), permitan el descenso de la camilla al suelo o una base solida y horizontal, donde el elemento medico o los operadores puedan responder correctamente al protocolo de RCP.

Usted tiene siempre dos opciones bien conocidas. El ¨Stay & Play¨ o ¨Scoop & Run¨. Su entrenamiento, experiencia, estado de la victima y los elementos médicos con los que usted cuente definirán cual es su opción. Si bien la victima puede estar entubada y llevar consigo un tanque de oxigeno, también en algunos casos puede ser esta ¨bolseada¨ con un Ambú o Bolsa durante el proceso. En este caso, un operador extra (en casos verticales) o un  miembro del equipo de acarreo durante un izado de bajo nivel, serán los encargados de ¨bolsear¨ o administrar aire/oxigeno a la victima durante el acarreo.

Existen muchísimos detalles a tener en cuenta en este tipo de operaciones, pero quisimos en este artículo definir los movimientos básicos de una camilla durante un rescate técnico vertical para el conocimiento general de nuestros lectores. En sucesivos artículos, estaremos posteando más sobre este tema en particular.

http://rescategoer.blogspot.com.es

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